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segunda-feira, 27 de dezembro de 2010

(Uruguay - Derechos Humanos) - Aparece muerto y mutilado ex soldado "testigo clave" en causas de los DDHH

Julio Ruperto Ramírez. Le destrozaron la cara y el pecho, le arrancaron un brazo y le dieron una puñalada en el abdomen


Victor Carrato




Fuente: diário La Republica




Un ex soldado, de unos 60 años de edad, de los batallones 13 y 14 fue cruelmente asesinado. Se trata de Julio Ruperto Ramírez, de Colonia, que trabajaba en una explotación agropecuaria en la isla El Sauce, del río Uruguay, frente a la ciudad de Nueva Palmira.



Ramírez fue encontrado con la cara y el pecho destrozados, un brazo mutilado y con una puñalada en el abdomen, según relataron sus hermanos a LA REPUBLICA.



Su cadáver habría sido arrojado al río. El feroz asesinato se habría producido entre el 12 y el 13 de diciembre pasado y el cuerpo se habría encontrado alrededor del pasado martes 21 de diciembre en aguas del río Uruguay. Sin embargo la Prefectura argentina, responsable del hallazgo no permitió a los hermanos de Julio Ruperto Ramírez realizar el reconocimiento porque según argumentaron podría "impactarles demasiado". De todas maneras, no habría dudas acerca de que Julio Ruperto Ramírez fue asesinado y según fuentes muy allegadas, la causa sería el haber aportado información sobre enterramientos de desaparecidos en Uruguay, vinculados a los establecimientos militares en donde trabajó.



Julio Ruperto Ramírez trabajaba legalmente en el establecimiento de Diego Gómez y su causa se halla actualmente en el juzgado argentino de Paranacito, aunque los familiares fueron llevados hasta Gualeguaychú.



El juez de la causa está de feria hasta el próximo 15 de enero, fecha en la cual recién se podría realizar la autopsia del ex soldado uruguayo.



Julio Ramírez habría estado con un conocido quien al igual que su patrón fueron interrogados sobre el caso. Según trascendió, ambos coincidieron en que Ramírez se había caído de un pontón el domingo 12 de diciembre, aunque las condiciones en las cuales fue encontrado no responden a ese testimonio.



El ex soldado habría aportado datos y hasta un croquis que aún se conserva sobre enterramientos de desaparecidos en la cancha de fútbol del Batallón 13, conocido como "el Infierno (para los presos) o el "300 Carlos" (según la jerga militar).



Hacía pocos días, Ramírez se habría reunido con dos conocidos, uno de los cuales se ubica actualmente en la ciudad de Mercedes, y fue citado para declarar sobre el caso de desaparecidos recientemente encontrados en el departamento de Soriano.



Ramírez también prestó servicios como soldado en el Batallón 14 de Toledo, donde hay pistas sobre la existencia de un cementerio clandestino de desaparecidos, llamado "Arlington" y donde próximamente se reanudarán las excavaciones para encontrar cuerpos de desaparecidos.



Según el antropólogo José López Mazz, hay evidencias de movimientos de tierras en el Batallón 14 de Toledo, que delatarían la existencia de la denominada "operación Zanahoria". Allí se hallaron restos óseos que están siendo analizados. LA REPUBLICA consultó al antropólogo José López Mazz y al ministro de Defensa Nacional, Luis Rosadilla, pero ambos dijeron no tener noticias sobre el caso. Según fuentes contactadas por LA REPUBLICA, el ex soldado uruguayo habría sido asesinado por militares argentinos que, renovando el "Plan Cóndor", fueron informados por militares uruguayos de las declaraciones de Ramírez.



Fecha de Publicación: 26 de diciembre de 2010

domingo, 26 de dezembro de 2010

(Argentina - Derechos Humanos) - Ditador Videla condenado a una segunda porisión perpétua

El dinosaurio está vivo e habló. El miércoles Jorge Rafael Videla fue sentenciado a perpetua por segunda vez en 25 años. Antes desarrolló un alegato con siete mensajes políticos dirigidos al Gobierno y a la sociedad argentina.


Martín Granovsky

Fuente: Pagina 12

Al final tenía razón Susana Giménez. Ella preguntó una vez si un dinosaurio estaba vivo y se le rieron. Y resulta que esta semana apareció un dinosaurio vivo. Se llama Jorge Rafael Videla, tiene 85 años, era general hasta que fue degradado y acaba de recibir su segunda condena a reclusión perpetua en 25 años. En su alegato de defensa repitió antiguas falacias de la Guerra Fría con un condimento actual. “Ni sé si esta guerra, sin medios violentos, ha terminado”, se preguntó.



A principios de octubre de 1975, el entonces presidente interino Italo Luder, a cargo del Estado porque Isabel Perón había pedido licencia, convocó a los comandantes generales. Videla ya era jefe del Ejército. Este es el recuerdo que acaba de elegir para narrar ese momento: “Debí exponer y dije que habiéndose agotado la instancia de represión a cargo de las fuerzas de seguridad y la inoperancia de la Justicia, que por temor no había dictado ni una condena, parecía llegado el momento de apelar al uso de las Fuerzas Armadas para combatir el terrorismo subversivo”. Y agregó: “Eso implicaba reconocer un estado de guerra interna”. Para continuar, en un párrafo que conviene leer más de una vez: “Las Fuerzas Armadas no estaban preparadas para reprimir. No disponían de balas de goma, balines, carros hidrantes. Pero fundamentalmente no tenían entrenamiento para reprimir sino para hacer la guerra, en donde se muere o se mata”. Es decir que como no estaban preparadas para reprimir, mataron. Según Videla, Luder dio su acuerdo y el país se dividió en zonas bajo la responsabilidad de las Fuerzas Armadas.



Es bueno aclarar que cuando Videla habla de “guerra” no resulta muy preciso. Pero en general parece referirse a la guerra como una acción entablada por un enemigo que instaló “un conflicto bélico interno de profunda raíz ideológica y fomentado de manera internacional”. Esa guerra, según él de carácter “irregular”, esa guerra de cuyo fin tiene dudas ahora el dinosaurio, abarcó “operaciones militares” que “hicieron crisis en 1975 y 1976 y comenzaron a declinar a fines de 1977”.



Videla habló antes de que el miércoles último fuera condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N0 1 de Córdoba por asesinatos y tormentos cometidos entre abril y septiembre de 1976. Ya había sido condenado a perpetua en el Juicio a las Juntas de 1985. Aquella sentencia de hace 25 años está firme porque en agosto la Corte Suprema declaró inconstitucional el indulto con que el ex presidente Carlos Menem benefició al dictador en 1990. Así, Videla tiene hoy dos perpetuas.



Siete novedades



El alegato fue impactante. Quienes recuerden, por edad, el tono de voz de Videla desde su anticipo del golpe de Estado en la Navidad de 1975, entonces un teniente general de 50 años, hasta sus discursos como presidente de facto entre 1976 y 1981, habrán notado que el timbre vocal suena idéntico pese al tiempo transcurrido y las canas. El resto puede constatar, en el YouTube o en www.eldiariodeljuicio.com.ar, el excelente site de H.I.J.O.S. filial Córdoba, que el tono de lectura fue firme y pausado. El ex general que en el juicio de 1985 fingía indiferencia ante la justicia humana leyendo textos sobre la guerra santa, esta vez lucía erguido.



¿Cuáles son las novedades que incorporó el dinosaurio en su alegato de Córdoba?



En primer lugar, los destinatarios: la sociedad argentina y “su juventud manipulada por la desinformación”.



También su idea primitiva de que existiría una continuidad demoníaca inmune al paso de la historia: “En aquellos años se decía que cuando llegue el tiempo de la política y sobrevenga en ellos (en los generales) el temor porque no saben practicarla, será el momento de derrotarlos porque no saben manejarse en ella. No hay duda de que cumplieron su palabra porque hoy gobiernan. No necesitan de la violencia porque ya están en el poder e intentan implementar un régimen marxista de base gramsciana anulando las instituciones”.



En tercer lugar, su autodefinición como “preso político”. ¿Quiénes lo mantienen preso? “Quienes después de ser militarmente derrotados se encuentran hoy ocupando los más diversos cargos del Estado.”



Cuarto, la noción de que existe sobre la década del ’70 “una versión sesgada de la realidad”.



Quinto, la justificación del robo de bebés cuando habla de la forma de operar del ERP y Montoneros: “Estos jóvenes cumplían de día sus funciones como estudiantes, hijos, obreros, y de noche, con una pastilla de cianuro y un arma escondida a veces en coches cuna, acompañados por sus parejas generalmente embarazadas para ser usadas como escudo, asaltaban, ponían bombas, etcétera”.



Sexta idea, la incorporación abierta de Sudáfrica como un país clave en medio de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética desatada después de la victoria de los aliados contra el nazismo en 1945. Dijo Videla: “Existían dos agrupamientos antagónicos desde el punto de vista ideológico. La imposibilidad de la destrucción masiva y simultánea dio lugar a la Guerra Fría y su equilibrio inestable, que nadie se atrevió a romper. La URSS ideó un subterfugio para romper ese equilibrio, alentando en Sudáfrica y en Sudamérica la toma del poder en aquellos países mediante formas violentas. La Argentina no fue ajena a esa situación”. La Marina, mientras estaba conducida por Emilio Eduardo Massera, el Mengele de los experimentos políticos, tomó a la Sudáfrica del apartheid como un aliado natural y concibió el territorio sudafricano como un aguantadero para el relax y los negocios de las patotas de la Escuela de Mecánica de la Armada, incluyendo por cierto al propio Alfredo Astiz. Es posible que el alegato de Videla marque la primera vez en que un jefe no perteneciente al ala masserista recuerde a la Sudáfrica de aquel momento dentro de una concepción estratégico-militar internacional de la que la Argentina formaba parte.



Y séptimo, la idea de que el terrorismo “es un crimen contra la humanidad”.



El comunista italiano Antonio Gramsci murió en las prisiones de Benito Mussolini en 1937. Mientras el Vaticano inventó la versión de que Gramsci pidió la extremaunción antes morir para atenuar su laicismo radical –-aplicable contra cualquier dogma, religioso o político–, distintas caricaturas del marxista italiano intentaron que perdiera su riqueza. Gramsci, por ejemplo, tenía claro que un Estado moderno debía limitar el poder del Vaticano pero a la vez advertía contra un anticlericalismo bobo y recogía los valores colectivos que muchos trabajadores mantenían como herencia, aún, del cristianismo primitivo.



En la Argentina, la caricatura que fue dibujando la extrema derecha integrista pintó un Gramsci astuto animando desde el más allá la conquista de las mentes y la toma del poder desde dentro de las instituciones. Como se ve, ese identikit simplote se conecta en estos tiempos con un republicanismo conservador que ya decretó, en la Argentina, la muerte institucional a manos de un populismo que demuele todos los días un artículo distinto de la Constitución.



El escrito que leyó Videla toma en cuenta esta dimensión y le suma un hilo argumental. Si los marxistas gramscianos que hoy gobiernan ya tomaron las instituciones y las liquidaron, esas instituciones no son legítimas. Naturalmente, Videla no tiene en cuenta el papel de una Argentina que vota y debate, pero no hay por qué pedírselo al primer presidente de un gobierno tiránico que hasta se autoasignó un papel fundacional en la transformación definitiva de la Argentina.



Al costado de ese hilo que procura quitar legitimidad y legalidad a la democracia, la mención del terrorismo como autor de crímenes contra la humanidad no suena ingenua. Tal vez apunte a sembrar sospechas que tiendan a igualar al Estado terrorista con la guerrilla, pero un juez debería probar que la guerrilla cometió actos masivos y sistemáticos de violaciones de derechos humanos contra la población civil. Más allá de la valoración histórica, política y moral que cada uno tenga de la guerrilla argentina, sus actos no se asemejan a los del Khmer Rouge camboyano o a los peruanos de Sendero Luminoso con sus matanzas de campesinos. Por otra parte, cuando las Fuerzas Armadas asumieron el poder, el 24 de marzo de 1976, Montoneros no tenía poder de fuego más allá de la posibilidad de cometer atentados y el Ejército Revolucionario del Pueblo ya había sufrido una masacre decisiva cuando fracasó en el intento de tomar el regimiento Viejobueno de Monte Chingolo, a fines de 1975.



La Guerra Fría



Quizá con la colaboración de algún periodista o abogado, o con la ayuda de alguien que reúne ambas asimetrías a la vez, Videla trató de presentar un esquema simple de aquellos años. Fue didáctico hasta el esquematismo cuando colocó a la Argentina viviendo su guerra dentro de la Guerra Fría. Como toda lectura tosca de la Guerra Fría –y conste que también hay lecturas toscas desde la izquierda, con la gran diferencia de que éstas no desembocaron en el terrorismo de Estado– el enfrentamiento entre Washington y Moscú aparece totalizador y omnipresente. Berlín oriental y Viena habrían tenido el mismo nivel de importancia que Tucumán o Villa Ortúzar.



La escala mundial le permite a Videla utilizar la misma sencillez aparente para describir fenómenos que sí merecen puntualizaciones más exactas. Dice en un momento: “A mediados de la década del ’70 los elementos terroristas habían proliferado. A ellos se sumaban las guardias sindicales y la Triple A, que operaba bajo la conducción de José López Rega”, ministro de Bienestar Social de Juan Perón y, a la muerte del líder, el 1 de julio de 1974, influyente secretario privado de Isabel Martínez.



Sin embargo, la guerrilla estaba en declinación y no en auge en 1975. Incluso su único ejercicio rural de entonces, encarnado por el ERP en Tucumán, terminó en un experimento de represión por izquierda que abarcó como blancos a los propios guerrilleros y a cientos de dirigentes sindicales sin relación con ellos.



Es cierto que los grandes sindicatos, como la Unión Obrera Metalúrgica, dispusieron de grupos organizados, pero su poder letal ya iba disminuyendo en el segundo semestre de 1975, justamente porque las diversas vertientes de la izquierda estaban diezmadas o en franca derrota.



En cuanto a la Triple A, sus comandos articulaban con el grupo de comisarios que dependían del jefe de Policía de Isabel Perón, el general Albano Harguindeguy, luego ministro del Interior de Videla. También la Triple A reduciría su intensidad a fines de 1975, en parte porque José López Rega había sido obligado a alejarse del país tras la tarea cumplida y en parte porque ya estaba claro que a la etapa de represión dispersa le seguiría una etapa de represión sistemática del mismo modo que, en economía, el intento ultraliberal de Celestino Rodrigo en 1975 sería continuado por un proceso de concentración y financierización persistente en 1976.



Videla, uno de los jefes políticos de aquella tiranía con vocación sistemática, terminó su alegato expresando su deseo de que la Argentina sea un país “reconciliado y pujante”.



El tribunal estableció que debe cumplir su condena en una cárcel común. Un lugar apropiado para profundizar sus conocimientos sobre la Guerra Fría y la guerra santa mientras, como el resto de los jefes, espera cumplir su objetivo: morir en medio del pacto de silencio, llevándose sus secretos a la tumba.

Fecha de Publicación: 26.12.2010

(Argentina - Derechos Humanos) - Los condenados, los absueltos, los cargos y las penas

Detalle de las condenas de algoozes del pueblo argentino responsables por varios asesinatos y torturas de opositores a la ditadura que instaló en marzo de 76 con la derubada de la  Presidenta Isabelita Perón

Fuente: casapueblos-AEDD /Para Kaos en la Red



1 Jorge Rafael Videla. Fue director del Colegio Militar, jefe del Estado Mayor del Ejército y comandante en jefe del Ejército. El 24 de marzo de 1976 encabezó, junto a Emilio Massera y Orlando Agosti, el golpe de Estado que derrocó a María Estela de Perón. Juzgado luego del retorno a la democracia cumplió sólo cinco años de prisión efectiva hasta que recibió un indulto del entonces presidente Carlos Menem. En 1998 volvió a la cárcel por una causa de robo de bebés, aunque días después se le concedió el arresto domiciliario. Hace dos años perdió aquel beneficio y fue trasladado a Campo de Mayo. Se lo consideró responsable de las torturas y homicidios de todas las víctimas de la causa UP1. Le dieron perpetua.





2 Luciano Benjamín Menéndez. Entre 1975 y 1979, fue el comandante del III Cuerpo de Ejército, con epicentro en Córdoba y presencia en diez provincias. Como tal, fue el máximo responsable de los delitos de lesa humanidad cometidos en estas jurisdicciones y de la existencia de los centros clandestinos en Cuyo y Noroeste. El propio Menéndez presidía la denominada Comunidad Informativa donde confluían las autoridades de todas las fuerzas de Defensa y Seguridad. Hasta ayer contaba con cuatro condenas a perpetua, que cumplía en el penal de Bouwer. Perpetua.



3 Vicente Meli. Fue jefe de Estado Mayor de la IV Brigada desde junio de 1976 y por lo tanto responsable en las decisiones que se tomaron en la provincia para “eliminar a la subversión”. También acusado de las torturas y homicidios de todas las víctimas de UP1, Meli cumple detención domiciliaria desde 2007. Perpetua.



4 Mauricio Carlos Poncet. Fue jefe de la División Personal (G1) de la IV Brigada de Infantería Aerotransportada. Desde allí dirigió la custodia y el trato de los presos políticos. Perpetua.



5 Jorge González Navarro. Como jefe del G5 (Asuntos Civiles) de la IV Brigada de Infantería Aerotransportada, participó en el diseño y coordinación de la represión en Córdoba. Perpetua.



6 Raúl Eduardo Fierro, alias “El Francés”. Fue jefe del grupo de Inteligencia (G2) de la IV Brigada de Infantería Aerotransportada y miembro del Estado Mayor. Algunos sobrevivientes recuerdan haberlo visto en los centros clandestinos La Perla y La Ribera. Perpetua.



7 Gustavo Adolfo Alsina. Fue uno de los jefes de las secciones de la Policía Militar. Participó de los levantamientos carapintadas de Semana Santa, beneficiándose luego con la ley de obediencia debida y con los indultos. Se lo juzgó por tormentos y por el asesinato de René Moukarzel. Perpetua.



8 Enrique Pedro Mones Ruiz. Miembro del Regimiento de Infantería Aerotransportada II, donde integraba la Compañía de Comando. Se retiró con el grado de teniente coronel. Fue acusado de torturas y por el asesinato dentro del penal de Raúl Bauducco. Perpetua.



9 Miguel Angel Pérez. Miembro del Regimiento de Infantería Aerotransportada II, es recordado por su testimonio autoincriminatorio en los juicios por la verdad histórica donde confesó haber asesinado a quemarropa a Bauducco en el patio de la cárcel. Perpetua.



10 Marcelo Luna, alias “Piruchín” o “Pibe Pedrota”. Fue parte de la patota del D2 y desde ahí responsable de numerosos casos de torturas y homicidios. También fue visto en el centro clandestino Chalet de Hidráulica. Perpetua.



11 Calixto Luis Flores, alias “Chato”. Hasta 1977 formó parte del personal del centro clandestino D2. Integró una de las brigadas operativas de La Ribera. El año pasado había sido absuelto en la causa Albareda. Perpetua.



12 Yamil Jabour. Policía retirado con grado de comisario mayor. Fue miembro del Comando Libertadores de América y de la patota del D2. Estaba acusado de cuatro casos de torturas y seis homicidios. Perpetua.



13 Alberto Luis Lucero, alias “Cara con Rienda” o “Chatarra”. Fue integrante de grupo calle de la patota del D2 y de la brigada operativa de Pilar. Fue visto también en el Chalet de Hidráulica. Estaba acusado por la aplicación de tormentos a diez detenidos y el asesinato de seis. Perpetua.



14 Carlos Alfredo Yanicelli, alias “Tucán”. Uno de los miembros más recordados de la patota del D2. Con la vuelta a la democracia llegó a conducir la policía provincial durante el gobierno de Ramón Mestre. Fue imputado por diez torturas y seis asesinatos. Perpetua.



15 Juan Eduardo Ramón Molina, alias “Negro”. Fue integrante de la patota de la D2 que torturó a los detenidos de la UP1 que llevaron hasta el centro para interrogarlos. Perpetua.



16 Carlos Hibar Pérez. Militar retirado, imputado por haber revistado en las filas del Regimiento de Infantería Aerotransportada II durante la dictadura. Acusado de torturar a presos políticos. Fue condenado a 14 años de prisión.



17 Juan Emilio Huber. Ex jefe de la Policía Militar 141, órgano que tomó el control de los pabellones de presos políticos en la UP1 a partir de abril de 1976. Se lo acusó por tormentos. 14 años.



18 Hermes Oscar Rodríguez, alias “Salame”. Entre 1976 y 1977 fue el segundo jefe del Destacamento de Inteligencia 141, además de ser un asiduo visitante de La Perla y de participar en las reuniones de oficiales en donde se decidía la suerte de los detenidos. El que culminó ayer fue el segundo juicio en su contra. 12 años.



19 Víctor Pino Cano. Fue jefe del Regimiento de Infantería Aerotransportada II, del que dependían las brigadas que participaron del traslado de los detenidos. Se lo acusó por la imposición de tormentos a todos los presos políticos de la penitenciaría y el homicidio de tres de ellos. Cumple detención domiciliaria en el country Tortugas. 12 años.



20 Fernando Martín Rocha, alias “El Tuerto” o “Dardo”. Era oficial principal en el Comando Radioeléctrico. Desde ahí participó en las torturas que sufrieron las seis víctimas de la causa Gontero. 8 años.



21 Miguel Angel Gómez, alias “Gato”. Durante la última dictadura integró el grupo de tareas que funcionó con epicentro en la D2. Los sobrevivientes del centro clandestino lo señalan como uno de los torturadores más feroces. Ya contaba con una condena a 16 años de prisión. 7 años.



22 Mirta Graciela Antón, alias “Cuca”. Señalada por los sobrevivientes del D2 como la encargada de darle el “tiro de gracia” a los policías que eran asesinados por sus propios compañeros, se convirtió ayer en la primera mujer condenada en Córdoba por delitos de lesa humanidad. 7 años.



23 José Eugenio San Julián. Durante la dictadura se desempeñó como jefe de la Región Noroeste de Gendarmería Nacional. Fue acusado de torturar a seis víctimas de la causa Gontero. 6 años.



24 Ricardo Cayetano Rocha. Fue integrante de la patota del D2. Se jubiló de la policía provincial por incapacidad, con el grado de sargento. Estaba acusado en las dos causas que integraron el juicio. Fue absuelto.



25 Osvaldo César Quiroga. Estuvo en las filas del Regimiento de Infantería Aerotransportada II, donde integraba la Compañía A. Dejó constancia de puño y letra del retiro de los presos políticos Miguel Vaca Narvaja, Arnaldo Toranzo y Gustavo de Breuil, quienes luego serían asesinados. Fue absuelto.



26 Francisco Pablo D’Aloia. Integró las filas del Regimiento de Infantería Aerotransportada II. Estaba acusado de haber participado del traslado de Vaca Narvaja, Toranzo y De Breuil. Fue absuelto.



27 José Antonio Paredes. También del Regimiento de Infantería Aerotransportada II, estaba acusado por tormentos. Unos días antes del inicio del juicio había sido encarcelado en la prisión de Bouwer. Fue absuelto.



28 Luis Alberto Rodríguez. Integró la patota de la D2 y se retiró de la policía con el grado de comisario mayor. Estaba acusado de imposición de tormentos a cuatro personas. Fue absuelto.



29 Gustavo Rodolfo Salgado. También formó parte de la patota del D2. Fue visto en el centro clandestino La Ribera. Se lo acusó de torturar a las seis víctimas de la causa Gontero. Fue absuelto.



30 Luis David Merlo. Llegó al juicio acusado de ser “El Moro” Merlo, un mítico represor del D2, ya muerto. Alegó que durante la instrucción de la causa se cometió un “error de identidad” entre él y el oficial principal Luis Ricardo Merlo, quien sí habría sido “El Moro”. Fue absuelto.



31 José Felipe Tavip. Médico. Fue el único civil imputado en este juicio, acusado de encubridor por haber fraguado el certificado de defunción de José René Moukarzel. Fue apartado del juicio por razones de salud.

El perfil de los principales condenados

Jorge Rafael Videla fue juzgado y declarado culpable en 1985 por numerosos homicidios calificados, 504 privaciones ilegales de la libertad calificada, aplicaciones de tormentos, robos agravados, falsedades ideológicas de documento público, usurpaciones, reducciones a servidumbre, extorsión, secuestros extorsivos, supresión de documento, sustracciones de menores, y tormentos seguidos de muerte.



Con el retorno de la democracia, Luciano Benjamín Menéndez acumuló centenas de causas. En 1988 fue procesado por 47 casos de homicidio, 76 de tormentos, 4 de ellos seguido de muerte y 4 sustracciones de menores.



Enrique Pedro Mones Ruiz, retirado con el grado de Teniente Coronel, participó de los levantamientos carapintadas de Semana Santa y recibió el indulto presidencial. Fue miembro del Regimiento de Infantería Aerotransportada 2, donde integraba la Compañía de Comando. Tiene 59 años y está acusado en todos los casos de torturas de la Causa UP1 y del asesinato dentro del penal de Raúl Augusto Bauducco.



Miguel Angel Pérez fue cabo del ejército, hasta su baja en 1990. También se dedicó a la fotografía. En 1989 recibió otra condena por otros delitos. Es recordado por su testimonio autoincriminatorio en los juicios por la verdad histórica donde confesó haber asesinado a Raúl Augusto “Paco” Bauducco. Era miembro del Regimiento de Infantería Aerotransportada 2, y cumplía funciones dentro de la penitenciaría. Los ex detenidos lo recuerdan por su brutalidad. Está preso desde el 30 de octubre de 2007.


Menéndez recibió la protección de la Corte Suprema de Justicia que lo desprocesó en algunas de esas causas invocando la Ley de Punto Final pero quedaron algunos procesos pendientes que conducirían, en 1990, a la elevación a juicio donde él era imputado. Fue entonces, pocos días antes del comienzo de las audiencias, que el presidente Menem lo indultó. Fue el único caso en que se aplicó un indulto a una persona que aún no tenía condena. En este caso el perdón presidencial no respetó la Constitución que indica que la figura del indulto sólo se puede aplicar a una persona condenada. Así se garantizó la impunidad por más de una década. Llega a su quinto juicio con 83 años y alojado en la cárcel de Bouwer. Está acusado por los delitos de imposición de tormentos y los homicidios de todas las víctimas.



Videla, por su parte, cumplió sólo cinco años de prisión efectiva. En 1990, el entonces presidente Carlos Saúl Menem hizo uso de la facultad presidencial de indulto para dictar su excarcelación mediante los decretos 2741/90 y 2742/90. En 1998 regresó a prisión, aunque brevemente, tras que un juez dictaminara que las causas por sustracción de menores durante la dictadura de 1976 constituían un crimen de lesa humanidad, y por lo tanto imprescriptible. Pasó 38 días en la cárcel de Caseros hasta que se le concedió el derecho al arresto domiciliario en atención a su edad. La causa se encuentra aún abierta. Posteriormente, el 10 de octubre de 2008 perdió el beneficio de la detención domiciliaria y fue trasladado a la cárcel que funciona en Campo de Mayo. Su extradición a Alemania es solicitada desde el 2003 por el Tribunal Territorial de Núremberg, por su responsabilidad en el homicidio Elisabeth Kaesemann, asesinada en la Argentina en mayo de 1977. En 2005 fue sobreseído, aunque la fiscalía de Nuremberg abrió otra causa en su contra en diciembre de 2009 tras la aparición en el país del cadáver del ciudadano alemán Thomas Stawowiok. Llega a este juicio con 84 años. Está acusado por los delitos de imposición de tormentos agravados a 32 personas; tormentos seguidos de muerte y homicidios calificados

Fecha de Publicación: 23.12.2010

(Uruguay - Política) -Entrevista con Jorge Zabalza sobre su libro sobre Raul Sendic, dirigente tupamaro, que explica la historia contemporanea uruguaya

Raúl Sendic habla en un acto del MLN luego de su liberación, atras quedaban 12 años de prisión, en condición de rehén de la dictadura; eran tiempos de replantear el tema de la tierra y el Frente Grande.


Fuente: Entrevista de blog "el muerto"

"El muerto" - Se ha anunciado la proxima aparicion de tu libro "Raul Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario", que sera presentado en 22 de diciembre en la sede de la Asociacion Cristiana. Naturalmente debes de haber elegido el 22 de diciembre como recuerdo del 22 de diciembre de 1966. ? Que significado le das a esa fecha ?


Z - Es una fecha que tiene un alto valor simbólico para el movimiento tupamaro. Aunque la primer acción armada se produjo en 1963 –la expropiación de los fusiles del Tiro Suizo- el primer enfrentamiento con la policía ocurrió ese dia, significó la irrupción de la guerrilla en el escenario politico del Uruguay. Ese día la opinión publica conoció la existencia de un movimiento guerrillero, hasta ese momento desarrollado en la más absoluta clandestinidad. Fué un terremoto, un tsunami!

Por otra parte, en el tiroteo del 22 de diciembre de 1966 murió el primer combatiente tupamaro, Carlos Flores*, un joven trabajador de La Teja, que militaba socialmente en la Base “Eduardo Pinella” ubicada en la Cachimba del Piojo. Se da un hecho circunstancial pero paradójico: la presentación es en la Asociacion Cristiana de Jovenes y Carlos Flores vestía una camiseta de dicho instituto cuando cayó mortalmente herido. Estado público de la lucha guerrillera y primer compañero muerto, combinación que da relevancia y valor emotivo al 22 de diciembre, fecha que tupamaros y tupamaras homenajeaban de alguna manera, en Cabildo y en Punta Carretas, en Punta de Rieles y en el Penal de Libertad, muchas veces al costo de sanciones y persecuciones por parte de los verdugos.

Presentar un 22 de diciembre este ensayo sobre el pensamiento revolucionario de Raúl Sendic, implica entrelazar varios aspectos: 1) contribuir al rescate de la memoria histórica de las luchas movimiento popular y, dentro de dicho contexto, rescatar el rol y el significado de la guerrila tupamara; 2) de la misma manera es un homenaje a quienes perdieron la vida en ese período heroico de la historia del pueblo uruguayo, pero en particular, recuperar la perdida costumbre de los tupamaros de recordar a quienes, bajo la bandera de Artigas con la estrella y la “T”, dieron la vida por la revolución social; y 3) el postergado homenaje a las ideas elaboradas por Raúl Sendic, poniéndolas sobre la mesa de debate para salvarlas del bronce y mostrar palmariamente la vigencia del programa que proponía. Después de todo, aunque a veces no se le haga justicia, Raúl Sendic no sólo fue un luchador social, fundador de sindicatos de trabajadores rurales, sino que fueron sus ideas y sus músculos que hicieron trascender las luchas sociales de los sesenta para convocar a la lucha revolucionaria en el Uruguay.

"El Muerto" - ? Cual es la razon que te lleva, hoy en dia, a presentar un libro sobre Raul Sendic ? Te pregunto porque se han escrito ya varios libros sobre su vida y trayectoria y tambien ha sido mencionado en otros tantos libros de lo que se ha denominado la historia reciente. ? Por que razón hay que publicar un nuevo libro sobre Sendic ?



Z – Raúl Sendic sembró sus ideas en muchos medios. Artículos del semanario “EL SOL” del Partido Socialista –recojo uno de 1958, por ejemplo-, de “ASAMBLEA” y “LAS BASES” a la salida de la dictadura, también de “BRECHA” y “MATE AMARGO”, donde escribía una columna semanal. En el ensayo se transcriben entrevistas que le hicieron periodistas de Méjico, España y Argentina y fragmentos del libro sobre economía política que escribió en los calabozos de Paso de los Toros. Creo firmemente que la muerte le impidió sistematizar sus elaboraciones programáticas y los planteos sobre formas organizativas, para dejarnos un libro donde redondeara su crítica de las experienia socialistas y sus conclusiones para el desarrollo de un socialismo revolucionario.

Son varios los interrogantes que inquietan tanto a viejos luchadores que lo acompañaron, como a las nuevas generaciones que lo conocen por referencias: ¿qué pensaba Raul Sendic ?, ¿cuáles eran los pilares de su pensamiento revolucionario ?, ¿ cuáles eran sus visiones de futuro?. Si bien es cierto que expresaba sus ideas muscularmente, que condujo la lucha y la movilización de varios sectores de trabajadores rurales, que supo coordinar varias de las principales operaciones militares del MLN (T), como la toma del cuartel de la Marina, la práctica revolucionaria de Raúl Sendic se encuadraba en visiones de largo alcance, fruto del debate dado en los años ’60 sobre las revoluciones del siglo XX, principalmente la cubana, de la revisiónrealizada en esa misma época sobre la historia del Río de la Plata y del estudio de otros pensadores revolucionarios como Carlos Marx, Rosa Luxemburgo, Ernesto Guevara y Ernest Mandel.

Al dar el grito convocando a la lucha guerrillera en Uruguay, Raúl Sendic no se lanzó al vacío para ver que pasaba, por el contrario, tenia por delante un horizonte estratégico de largo alcance y, al mismo tiempo, poseía una visión general de qué clase de sociedad queríamos construir, qué tipo de mujeres y hombres pensábamos que serían las columnas humanas que construirían el edificio del socialismo, qué orden de principios morales sustentarían su vida y su lucha. Todo ese complejo entramado de ideas y reflexiones quedó bastante disperso, por eso parece muy fermental esta tentativa por hacerlas llegar, ordenadas en un ensayo, tanto a la juventud actual como a los historiadores que están escribiendo la historia reciente. Es una apuesta a incentivar el interés por el pensamiento de Raúl, seguros de la vigencia de su ideario y de que frutificará en nuevas ideas, una forma de darle vida a esa iniciativa para levantarle un monumento en la ciudad de Trinidad. Ojalá este insuficiente ensayo sirva de inspiracion para obras posteriores más completas. Parece haber llegado la hora de poner en la arena de la lucha de clases las ideas de Raúl Sendic.



"El Muerto" - Esto nos lleva al momento actual. Porque si consideras que las ideas de Raul Sendic deben de volver a ponerse "en la arena de la lucha de clases" como decis, estas partiendo de la base de que tienen actualidad. Sin embargo, ¿ no es una nueva situación la que se está viviendo?, ¿ no serían -digamoslo asi- "anticuadas" o insuficientes sus ideas del pasado?



Z - ¡De ninguna manera! La base de la reflexión política de Raúl es el análisis del funcionamiento del capital: el afán de lucro como motor de la inversión, la competencia entre empresarios, la rentabilidad de las inversiones y las relaciones del capital con el trabajo, con las víctimas humanas del lucro. Raúl Sendic transmite su visión de que el funcionamiento del capital degrada la condición humana, es creador de injusticia y desigualdad, divide la humanidad en víctimas y victimarios.

Las relaciones de poder son la otra base que empleó Raúl para analizar la realidad social, todos sus escritos transpiran la crítica de la democracia formal, de sus falsedades e hipocresías, de sus límites y de la tutela que ejerce el capital sobre las instituciones democráticas; Sendic hablaba de la careta formal del sistema (los derechos y las libertades) y de su cara real, la que conocen los trabajadores apenas reclaman mejores condiciones de vida y de distribución de la riqueza.

Con bases tan materiales, difícilmente el pensamiento de Raúl Sendic podría perder actualidad, pues el capital y el poder económico siempre son creadores de más desgracias a sus víctimas y la savia de la fisiología político-social. Como el capital está concentrado en pocas manos y el poder cada vez está más centralizado, son diferentes las formas actuales de funcionamiento del sistema, pero su naturaleza, su esencia, su contenido se mantiene idéntico a sí mismo desde que los burgueses crearon el parlamento británico y guillotinaron al rey de Francia. Se mantienen vigentes las bases que Raúl utilizaba para ver el mundo y por eso mismo sus escritos tiene un valor pedagógico insustituíble para la juventud que trabaja o estudia.

Dada su visión de la realidad y su compromiso con las víctimas del capitalismo, Raúl navegó contra la corriente, se opuso a las ideas y valores dominantes, emigró al litoral norte para organizar los trabajadores rurales en épocas en que la izquierda estaba concentrada en la labor urbana, se rebeló contra los dueños del Uruguay y buscó nuevos caminos para alcanzar el horizonte de la liberación social. Fué de los renovadores en el Partido Socialista, junto a Vivián Trías, Guillermo Chifflet, Carlitos Machado y José Díaz, postulando un socialismo revolucionario y latinoamericanista, oponiéndose a los vientos ideológicos conciliadores que soplaban desde el continente europeo. Se opuso a la corriente domianante en la izquierda uruguaya al considerar que el camino electoral y parlamentarista no conducía a ningun cambio real en las relaciones entre el capital y el trabajo. Su afiliación a los métodos guerrilleros no fué un antojo caprichoso, interpretaba el afán de cambio de los pobres, su necesidad de liberarse de la obligación de trabajar para otro y de la alienación de los valores y la conciencia que ella produce. Siempre sostuvo que la liberación social comienza por liberarse uno mismo de ambiciones y egoísmos, fue un dirigente siempre alejado de los lugares de poder que predisponen a hacer concesiones en principios y estrategias.

Raúl Sendic también navegó contra la corriente que sostenía la inviabilidad de la lucha revolucionaria en aquél Uruguay tan “democrático” y batllista, y contra las opiniones consagradas de que, por carecer de montañas y selvas, no seria

posible desarrollar ninguna guerrilla en estas tierras.

Salió de los calabozos con el mismo ímpetu de sus años juveniles, discutiendo a brazo partido con la opinión mayoritaria de los dirigentes de aquél MLN (T) de 1985, entre los cuales me encontraba. Planteó la necesidad de salir del “clóset” clandestino, apostar a la movilización más amplia de las bases populares (“hay tres partidos políticos pero sólo dos clases sociales”, afirmaba Raúl), para llevar adelante su Plan de Lucha por la Tierra y contra la Pobreza en primera instancia, y más tarde el Frente Grande para luchar por la Reforma Agraria, el No pago de la Deuda Externa, la estatización de la banca y las grandes propiedades del latifundio, por aumentos sustanciales del salario...una lucha que implicaba la transformación de los luchadores sociales en columnas humanas de la revolución socialista, la formación de mujeres y hombres nuevos que era, en realidad, el verdadero objetivo que Raúl buscaba.

No pueden verse la movilización social y el hombre nuevo por separado: la nueva moral y los nuevos valores se hacen carne y hueso en gente que está socialmente movilizada; la lucha electoral y parlamentaria no convoca al altruísmo y la solidaridad, sino todo lo contrario, son actividades que implican aceptar tácitamente los valores del sistema. En el mundo de las campañas electorales reinan las pujas por escalar y el cinismo inherente, las promesas que de antemano se sabe que no se pueden cumplir, un clima de hipocresía generalizada. La vida de Raúl es una lección práctica de cómo hacer política y dar la lucha de ideas bien lejos del parlamento, una rebelión contra el confomismo de aceptar lo que parece dado.



"El Muerto" – -Con tantos ex- guerrilleros en la conducción del Frente Amplio y del gobierno, es ineludible interrogarse sobre cómo estaría hoy ubicado Sendic con relación al actual proceso político.

Z- Nadie puede saber dónde estarían parados los compañeros y las compañeras que, por diferentes circunstancias, hoy no están con vida. Es un terreno farragoso, que se presta a especulaciones de diversa índole, porque es muy veleidosa la voluntad de las mujeres y los hombres, como podría decirse parafraseando a José Artigas. Sin embargo, también es cierto que en el último período de su vida, el que corre entre 1984, primer piso del Penal de Libertad y el 28 de abril de 1989 en París, Raúl Sendic escribió un montón de materiales en los que dejó esbozado el horizonte hacia el cual discurrían sus reflexiones pos-calabozos cuarteleros.

El programa que desarrolló para el Frente Grande, lo planteó´públicamente en reiteradas oportunidades, entre ellas en su recordado discurso del año 1987 en el Estadio Luis Franzini: expropiar las tierras que excedieran las 2.500 hectáreas sin pagar un solo peso de indemnización a los latifundistas, propiedades que quedarían en manos del Estado, encargado de repartirlas entre familias colonas seleccionadas entre las que viven en los barrios periféricos de Montevideo y otras ciudades; crear un frente de países deudores para no pagar la deuda externa, entendiendo que ya había sido suficientemente pagada y era inmoral restringir los ingresos de las clases populares para satisfacer las exigencias de los acreedores; congelar los grandes depósitos bancarios –un “corralito” exclusivo para ricos- y emplear esos fondos para crear fuentes de trabajo, al tiempo que se estatizaban los bancos sin indemnizar a sus propietarios, porque Raúl entendía que las ganancias que habían cosechado excedía con creces el capital invertido; aumento sustancial de los salarios para acrecentar la demanda en el mercado interno e incentivar el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas que lo abastecen.

Raúl no apostó a los buenos sentimientos de los dueños del Uruguay sino que, por el contarios, cuando propuso llamarlos a colaborar por las buenas en una “economía de guerra”, como denominó las medidas que planteaba, los amenazaba con las “peores también”, las que expropiaban y estatizaban, las que luchaban contra la pobreza atacando la causa real de su existencia: las riquezas acumuladas en muy pocas manos. El principio moral del plan de Raúl Sendic obligaba a los más ricos a que pagaran la lucha contra la pobreza; una especie de ley de hierro de la justicia social: si hay pobres es porque hay ricos, luego, para que no haya más pobreza, hay que terminar con la riqueza, no queda otra.

Las propuestas de Raúl golpeaban frontalmente a los dueños del Uruguay, no apuntaba a conciliar intereses entre las clases sociales sino que privilegiaba las necesidades de los más empobrecidos, aunque los más privlegiados se enojaran. En ese plano, la reforma agraria y no pagar la deuda externa son medidas que tienden claramente a crear conciencia sobre la escisión esencial que provoca el capitalismo.

Sin temor a equivocaciones, se puede afirmar que el norte estratégico de lo que proponía o hacía Raúl Sendic era acumular fuerzas contra el sistema. Seguramente habría continuado impulsando o apoyando todas las luchas y movilizaciones cuyo objetivo medidas programáticas del tipo de las propuestas en el Franzini. Reitero: todas las luchas y movilizaciones populares, incluyendo las que fueran implementadas desde las instituciones de gobierno, por supuesto, que siempre y cuando ellas estuvieran dirigidas a concretar el programa del movimiento popular.

Con la retirada de la dictadura, se nos imponía un período de legalidad que obligaba al cambio en las formas de luchar, a un cambio en los métodos, “sin cartas en la manga” dijo, pero ninguno de los cien artículos y entrevistas que conforman su testamento político, permiten inferir que Raúl Sendic podría haberse enredado en la sutil telaraña tendida para atrapar incautos. Por muchos espacios legales que se abrieran, la prédica de Raúl Sendic nunca dejó de denunciar el sistema capitalista, de explicar su naturaleza injusta e inhumana, productora de desigualdad, marginación y exclusión social en la misma medida que produce privilegios para la clase dominante.

Sus firmes convicciones, la sólida estructura de su pensamiento revolucionario, nunca lo dejaron deslumbrarse con "las mieles del poder" como tan bien las definió hace un tiempo atrás Fidel Castro. Pese a ser dirigente de mucha importancia en un aparato armado, en una guerrilla, Raúl nunca se interesó demasiado por los aparatos partidarios, al con-

trario los rehuyó porfiadamente, les desconfiaba, los veia como herramientas muy peligrosas que bien podian servir para una cosa o la otra. Lo demostró en

toda su trayectoria, eligió siempre el camino de la gente, de las bases, nunca el de los aparatos. Por eso mismo, por esa rebeldía innata, ningún aparato político, ni el mismo MLN, pudo "controlarlo" y menos aun los aparatos del sistema, con sus sillones parlamentarios, puestos de ministros y las luces de la fama.

Raúl Sendic tenía un rumbo claro, y uno puede atreverse a pensar que si los gobiernos marchaban en la misma dirección, con toda seguridad los acompañaría; pero, si los gobiernos torcían el timón, nadie puede dudar que Raúl Sendic habría continuado luchando por la reforma agraria, el no pago de la deuda, la estatización de la banca, el aumento sustancial del salario y la lucha contra la impunidad de los criminales del terrorismo de Estado...

(*) El 22 de diciembre de 1966 murió Carlos Flores, el primer combatiente tupamaro que dió la vida por la revolución. Es posible que las fechas pierdan su significado emotivo, pero los muchos que pasaron por Punta Carretas y Libertad, recordabámos a tod@s l@s caíd@s con un homenaje muy sencillo: los 22 de diciembre no se hacía gimnasia, nadie se quitaba el mameluco gris, se “trillaba” en silencio alrededor del patio de recreo. Para algunos de nosotros este sencillo acto tuvo un alto valor subjetivo, pues nos ayudó a sostener la dignidad frente al enemigo. Sea como fuere, esa es la razón por la que hemos elegido el 22 de diciembre del 2010 para presentar, a las 19:30 horas, el ensayo “Raúl Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario”. Se trata, en primera instancia, de un homenaje a todas y todos: los que fueron desaparecidos forzosamente, asesinados por las fuerzas represivas, murieron en prisión o cayeron combatiendo, pero también a quien, con su increíble decisión de pasar a la clandestinidad, nos convocó a revolucionar nuestras vidas personales y apretó el botón de inicio que modificó el proceso tal cual se venía desarrollando.

Fecha de Publición:  6 de deciembre de 2010

sábado, 25 de dezembro de 2010

(America Latina - Medios de Comunicación) - Una Alianza de Medios para la Democratización de la Comunicación

Avanza en America Latina la lucha por la democratización de la comunicación y las perspectivas para 2011 siguen otimistas


Osvaldo León

Fuente: Servicio Informativo Alai-amlatina
En el larvado proceso de la lucha por la democratización de la comunicación, el año 2010 se cierra con avances de importancia al tenor de los vientos de cambio que soplan en la región. En este contexto se
inscribe la decisión de avanzar hacia una Alianza de Medios para la Democratización de la Comunicación para aunar esfuerzos en tono a esta causa.

Esta iniciativa fue adoptada en el Encuentro "Construyendo una Agenda Democrática en Comunicación" (Quito, 13-15 diciembre 2010), convocado por la Agencia Latinoamericana de Información -ALAI- con el apoyo de la UNESCO, que contó con la participación de 24 medios y redes de comunicación procedentes de 14 países de Latinoamérica y el Caribe.

“En América Latina estamos reinventando la democracia. Transitamos una etapa inédita que recupera y actualiza las mejores tradiciones emancipatorias y de resistencia popular. La profundización de este
proceso exige el protagonismo de los espacios de participación colectiva para garantizar y robustecer las políticas públicas de integración regional, el reconocimiento de derechos y la justicia económica, social y cultural”, señala el acuerdo establecido.

Al mismo tiempo, acota, “es indispensable enfrentar los intentos restauradores del orden neoliberal que hoy se expresan con centralidad articuladora en las prácticas destituyentes y golpistas de los monopolios de la comunicación. Por eso creemos que es fundamental la democratización de la comunicación, la articulación de los medios populares y el fortalecimiento de los medios públicos. Es así que el afianzamiento de una agenda para una comunicación democrática requiere del impulso de los movimientos sociales, de los Estados nacionales y de las instancias regionales de integración”.

Para continuar haciendo camino al andar, se anotaron unas pistas básicas: acompañar las campañas de actores sociales desde la información; converger en coberturas en torno a ciertas fechas simbólicas o de eventos; hacer un trabajo informativo que contribuya a la unidad de los movimientos sociales; difundir pensamiento crítico y reforzar el sentido formativo de la información y comunicación.

También se estableció un consenso respecto a una inicial agenda informativa común cuya temática contempla: Derechos de la Madre Tierra, integración, soberanía, desmilitarización, democratización de la comunicación, descolonización, derechos humanos y solidaridad internacional.

Esta iniciativa es asumida e impulsada por medios, comunicadores y comunicadoras de América Latina y el Caribe que comparten estos principios y necesidades y que se asumen como “parte de las fuerzas
sociales que propugnan el cambio social, económico, cultural y también de comunicación en Nuestra América”.

Por ello, precisan, “Nos comprometemos a articular un esfuerzo conjunto en nuestra área de acción -la comunicación social- que aporte en ese proceso. Y también invitamos a sumarse a este núcleo inicial a quienes, desde la comunicación, se sientan interpelados por estos principios”.

Fecha de Publicación: 23.12.2010

(Inglaterra - Direitos Humanos) - O caso Assange e comprações

J'Accuse: Suécia, Inglaterra e a Interpol insultam as vítimas de violação de todo o mundo
Como sei que o tratamento dado pela Interpol, Inglaterra e Suécia a Julian Assange é uma forma de fazer teatro? Porque sei o que acontece em acusações de violação contra homens que não “atrapalham” governos poderosos.

Naomi Wolf*

Fonte: Huffington Post**



Julian Assange, o fundador da WikiLeaks esteve detido em isolamento na prisão de Wandsworth antes do interrogatório sobre acusações estatais de molestação sexual. Muita gente tem opiniões sobre as acusações. Mas cada vez mais acredito que só aqueles de entre nós que passaram anos trabalhando com sobreviventes de violação e agressão sexual por esse mundo afora e que conhecem a resposta legal padrão a acusações de crime sexuais, compreendem totalmente como esta situação é uma paródia contra aqueles que têm de conseguir viver com o modo como as acusações de crime sexual são vulgarmente tratadas - e como esta situação é um profundo e mesmo enojante insulto aos sobreviventes de violação e agressão sexual em todo o mundo.



O que quero dizer é isto: os homens praticamente nunca são tratados da maneira que Assange está a ser tratado face acusações de crimes sexuais.



Comecei a trabalhar como advogada num centro inglês de vítimas de violência sexual nos meados dos meus 20 anos. Também trabalhei como advogada num abrigo para mulheres vítimas de violência nos EUA, onde a violência sexual fazia muitas vezes parte dos padrões de abuso. Passei desde então duas décadas viajando pelo mundo fazendo relatos sobre sobreviventes de agressão sexual e entrevistando-as e aos seus advogados, em países tão diversos como Serra Leoa e Marrocos, Noruega e Holanda, Israel e Jordânia e os Territórios Ocupados da Palestina, Bósnia e Croácia, Inglaterra, Irlanda e Estados Unidos.



Digo isto na qualidade de pessoa que registrou relatos em primeira mão. Dezenas de milhares de meninas adolescentes foram raptadas sob a mira de armas e mantidas como escravas sexuais na Serra Leoa durante a guerra civil naquele país. Foram atadas a árvores e a estacas no solo e violadas por dúzias de soldados uma a uma. Muitas delas tinham apenas doze ou treze anos. Os seus violadores estão em liberdade.



Encontrei uma menina de quinze anos que arriscou a vida para fugir ao seu captor a meio da noite, levando o bebê que resultou da sua violação por centenas de homens. Caminhou da Libéria até um campo de refugiados na Serra Leoa, descalça e perdendo sangue, vivendo de raízes no mato. O seu violador, cujo nome ela conhece, está em liberdade.



Generais a todos os níveis instigaram esta agressão sexual duma geração de meninas por todo o país. Os seus nomes são conhecidos. Estão em liberdade. Na Serra Leoa e no Congo, os violadores usaram muitas vezes objetos contundentes ou afiados para penetrar a vagina. Rasgões e lesões vaginais, chamados fístulas vaginais, proliferam, como qualquer trabalhador da saúde naquela região pode certificar, mas a assistência médica muitas vezes não está disponível. Portanto as mulheres que foram violadas deste modo frequentemente sofrem com corrimentos constantes e mal odorosos por infecções que podiam ser tratadas com um antibiótico de baixo custo – estivesse ele disponível. Por causa das suas lesões, são evitadas pelas comunidades e rejeitadas pelos maridos. Os violadores estão em liberdade.



Mulheres – e meninas – são drogadas, raptadas e traficadas às dezenas de milhares para a indústria sexual na Tailândia e pela Europa Oriental afora. São mantidas como prisioneiras virtuais por proxenetas. Se se entrevistar as mulheres que passam as suas vidas a tentar resgatá-las e reabilitá-las, elas atestam o fato de que esses raptores e violadores de mulheres são bem conhecidos das autoridades locais e até nacionais – mas esses homens nunca são alvo de acusações. Esses violadores estão em liberdade.



No conflito na Bósnia, a violação era arma de guerra. As mulheres foram presas em barracas utilizadas para esta finalidade e violadas, novamente sob a ponta da espingarda, durante semanas uma a uma. Elas não podiam fugir. Audiências minimalistas depois do conflito resultaram em sentenças de leve admoestação para um punhado de violadores. A vasta maioria dos violadores, cujos nomes são conhecidos, não sofreu acusações. Os militares que perdoaram esses ataques, cujos nomes são conhecidos, estão em liberdade.



As mulheres que testemunhem ter sido violadas na Arábia Saudita, na Síria e em Marrocos arriscam-se a ser presas e espancadas e a ser abandonadas pelas famílias. Os seus violadores quase nunca sofrem acusações e estão em liberdade.



As mulheres que são testemunhas em casos de violação na Índia e no Paquistão foram sujeitas a homicídios de honra e a ataques com ácidos. Os seus violadores quase nunca sofreram acusações, quase nunca são condenados. Eles estão em liberdade. Um caso bem conhecido dum playboy nascido em berço de ouro na Índia acusado de violar uma empregada de mesa violentamente – que estava disposta a testemunhar contra ele – resultou em encobrimento aos níveis mais altos da investigação policial. Ele está em liberdade.



E que tal alguns casos mais típicos, mais perto de nós? Nos países ocidentais como a Inglaterra e a Suécia, que estão se unindo para manter Assange sem fiança, se efetivamente se entrevistar mulheres que trabalhem em centros de emergência para casos de violação, ouvir-se-á isto: é incrivelmente difícil conseguir-se uma condenação por um crime sexual, ou mesmo uma audiência séria. Os trabalhadores em centros de emergência para casos de violação na Inglaterra e na Suécia dirão que há atrasos enormes no trabalho com mulheres violadas durante anos por pais ou padrastos – que não conseguem que se faça justiça. As mulheres violadas por grupos de homens jovens bêbados, atiradas da parte de trás dos carros para fora, ou abandonadas depois de violação em grupo num beco – que não conseguem que se faça justiça. As mulheres violadas por conhecidos não conseguem uma audiência séria.



Nos EUA ouvi falar em dúzias de mulheres jovens que foram drogadas e violadas em cidades universitárias pelo país fora. Há quase inevitavelmente um encobrimento pela universidade – que é garantido se os seus violadores forem atletas destacados na universidade ou abastados – e os seus violadores estão em liberdade. Se se chegar a inquérito policial, ele raramente vai muito longe.



Violação num encontro? Esqueça. Se uma mulher tiver bebido algo, ou se tiver tido anteriormente sexo consensual com o seu atacante, ou se houver ambiguidade sobre a questão do consentimento, ela quase nunca consegue uma audiência séria ou uma verdadeira investigação.



Se a rara mulher de classe média que apresente queixa de violação contra um estrangeiro de fato for tratada seriamente pelo sistema legal – porque inevitavelmente esses são os poucos e raros casos que o estado se dá ao trabalho de ouvir – ainda assim vai encontrar barreiras inevitáveis a qualquer espécie de verdadeira audiência para não dizer a uma verdadeira condenação: «falta de testemunhas» ou problemas com as provas, ou então um discurso de que até um ataque claro é atingido por ambiguidades.



Se, ainda mais raramente, um homem for, de fato, condenado, será quase inevitavelmente uma condenação mínima, insultuosa na sua trivialidade, porque ninguém quer «arruinar a vida» de um homem, muitas vezes um homem jovem, que «cometeu um erro». (As poucas exceções tendem a considerar uma disparidade previsível de raças – homens negros realmente chegam a ser condenados por ataques a mulheres brancas de classe média que eles desconhecem).



Por outras palavras: nunca em vinte e três anos de relatos e apoio a vítimas de violência sexual pelo mundo fora alguma vez eu ouvi falar dum caso dum homem procurado por duas nações e mantido preso em isolamento sem fiança antes de ser interrogado – para qualquer alegada violação, mesmo a mais brutal ou mais fácil de provar.



Quanto a um caso que implica o tipo de ambiguidades e complexidades das queixas dessas pretensas vítimas – sexo que começou consensualmente e que alegadamente se tornou não-consensual quando a discussão surgiu em volta dum preservativo – por favor, encontre em qualquer parte do mundo, outro homem hoje na prisão sem fiança por alguma acusação que se lhe compare.



Claro que «não é não», até depois do consentimento ser dado, quer se seja homem ou mulher; e claro que os preservativos devem sempre ser usados se houve acordo quanto a isso. Como diria o meu rapaz de 15 anos: dah!



Mas para todas as dezenas de milhares de mulheres que foram raptadas e violadas, violadas sob a mira duma arma, violadas em grupo, violadas com objetos afiados, espancadas e violadas, violadas enquanto crianças, violadas por conhecidos – que ainda estão à espera dum mínimo sussurro da justiça – a reação altamente excepcional da Suécia e da Inglaterra a esta situação é uma bofetada na cara.



Parece dizer às a mulheres na Inglaterra e na Suécia que se alguma vez se quiser que alguém leve o crime sexual a sério, se deve assegurar que o homem que acusa do mal por acaso também tenha embaraçado o governo mais poderoso da Terra.



Mantenham Assange na prisão sem fiança até ser interrogado, dê por onde der, se estivermos de repente numa verdadeira epifania mundial feminista sobre a gravidade da questão do crime sexual: mas a Interpol, a Inglaterra e a Suécia devem, se não querem ser culpadas de manipulação detestável para fins políticos cínicos duma questão grave das mulheres, prendam também – de imediato – as centenas de milhar de homens na Inglaterra, na Suécia e pelo mundo fora que são acusados em termos muito menos ambíguos por formas muito mais graves de violência.



Alguém que trabalhe no apoio a mulheres que foram violadas sabe que com esta resposta grosseiramente desproporcional a Inglaterra e a Suécia, seguramente sob pressão dos EUA, estão a usar cinicamente a questão séria da violação como uma folha de parreira para cobrir a questão vergonhosa do conluio global para silenciar a discordância.



Não é o Estado a abraçar o feminismo. É o Estado a afrontar, agredir o feminismo.



(*)  autora do grande êxito editorial «The End of America: Letter of Warning to a Young Patriot»



(**)Traduzido por Esquerda.net

sexta-feira, 24 de dezembro de 2010

(Israel - Palestina) - Hace 6 años, el presidente palestino moría envenenado

Las circunstancias políticas que rodearon la muerte de Yaser Arafat indican que el fue asesinado en un complot de israelitas y palestinos

por Thierry Meyssan*

El 11 de noviembre de 2004 fallecía el presidente Yaser Arafat en un hospital militar francés. Su muerte dio lugar en aquel entonces a una polémica sobre el origen de su envenenamiento. Sólo mucho más tarde, cuando el movimiento Hamas descubre una serie de documentos en los archivos personales del ministro Mohamed Dahlan, logran reunirse las pruebas del complot. Yaser Arafat fue asesinado por orden de Israel y de Estados Unidos, pero el crimen fue cometido por palestinos. Thierry Meyssan describe las circunstancias políticas que dieron lugar a la eliminación del presidente palestino.

La llegada de George W. Bush al poder, en enero de 2001, y la del general Ariel Sharon, en marzo de 2001 y en plena Intifada, marcan un cambio radical en la política hacia los palestinos. Este periodo coincide con la entrega del informe del senador George Mitchell sobre las responsabilidades compartidas en la continuación del conflicto. El presidente Bush designa a un experimentado diplomático, William Burns, como su representante en el Medio Oriente. Junto al director de la CIA, George Tenet, Burns elabora un documento de 6 puntos para el alcance de un cese del fuego. El 26 de junio, Sharon y Bush analizan el plan en la Casa Blanca.

En realidad se trata de una simple puesta en escena. La reapertura de las vías de circulación en los territorios ocupados se subordina al cese inmediato y total de las hostilidades. En otros términos, las medidas represivas en los territorios ocupados no se suspenderán mientras los palestinos no renuncien incondicionalmente a la resistencia armada. Sharon y Bush se ponen de acuerdo sobre la adopción de un discurso que estigmatiza al presidente Yaser Arafat y lo hace responsable de la continuación de las hostilidades: es «el terrorista» por excelencia y los dos países tienen que unirse para enfrentar el «terrorismo».

Por consiguiente, el general Sharon decide aplicar en lo adelante la estrategia de los «asesinatos selectivos» contra los dirigentes políticos palestinos. El primero en ser eliminado será Abu Ali Mustafa, uno de los jefes de la OLP.

Se producen entonces los atentados del 11 de septiembre de 2001, la retórica anterior se incorpora sin problemas a la de la «guerra contra el terrorismo». En la mañana del 11 de septiembre los medios de difusión incluso divulgan una declaración en la que un grupo palestino reclama la autoría de los atentados mientras que Israel cierra todas sus representaciones diplomáticas a través del mundo. Imágenes de unos 15 palestinos que gritan de alegría antes los daños causados a Estados Unidos dan la vuelta al mundo. En definitiva, la responsabilidad de los palestinos será descartada durante el transcurso del día y los atentados serán atribuidos a un grupúsculo instalado en Afganistán.

Para cerrar este capítulo, Yaser Arafat se presentará en un hospital para donar su sangre para las víctimas estadounidenses. Pero la oportunidad es demasiado propicia para dejar de aprovecharla. Los dirigentes israelíes multiplican sus declaraciones de condolencia por las víctimas comparando los sufrimientos de los estadounidenses con los de los israelíes. Ariel Sharon califica a la Autoridad Palestina de «organización que apoya el terrorismo», mientras que el vocero de la Casa Blanca subraya que Israel tiene derecho a defenderse. Se recurre a la mezcolanza entre Resistencia y terrorismo.

Tel Aviv intensifica las acciones tendientes a aislar al «terrorista» Yaser Arafat. Pero los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea reafirman que el presidente de la Autoridad Palestina es un interlocutor favorable a la paz, mientras que Washington mantiene sus contactos con el viejo líder. Luego de haber comprobado que una solución militar es imposible, el general Sharon traza un plan que establece nuevos límites territoriales en Palestina y que garantiza la continuidad territorial de Israel y de sus colonias mientras que divide los territorios palestinos en dos zonas aisladas entre sí.

Discretamente, Sharon emprende labores de acondicionamiento, en especial la construcción de un muro que marcará la nueva frontera. El plan en su conjunto sólo será revelado posteriormente. El general Sharon se limita, primeramente, a anunciar la creación de «zonas de contención», robadas a los territorios ocupados.

Simultáneamente, una asociación de ex oficiales realiza una campaña de propaganda a favor de una separación entre judíos y árabes decidida unilateralmente por los judíos. Comienza la marcha hacia una forma de apartheid en la que Gaza y Cisjordania harán el papel de bantustanes.

Para desplazar las líneas en el terreno, el gobierno israelí emprende la operación «Muro de protección», traducida a veces como operación «Muralla», apelación que sólo se comprenderá posteriormente. El ejército israelí arrasa parte de Yenin y asedia, en Belén, la Basílica de la Natividad, donde la iglesia católica había dado refugio a varios miembros de la Resistencia palestina.

El general Sharon designa a Yaser Arafat como el «enemigo público de Israel», algo que muchos interpretan como signo de su inminente eliminación. En una solemne alocución televisiva, el primer ministro israelí declara: «El Estado de Israel está en guerra (…) Una guerra sin compromiso contra el terrorismo (…) actividad coordinada y dirigida por Yaser Arafat». Durante 5 meses, las fuerzas israelíes asedian el palacio presidencial en Ramala y declaran esa ciudad «zona militar prohibida». El viejo líder se ve sitiado en unas pocas habitaciones, sin agua ni electricidad. Sharon le propone la partida «sin pasaje de regreso».

Terminado el asedio, gracias a la presión internacional, Arafat sigue estando confinado, en prisión domiciliaria, entre las ruinas del palacio presidencial.

El príncipe Abdullah de Arabia Saudita propone un plan de paz razonable, que tiene en cuenta los intereses de todas las partes. Lo presenta en la cumbre de la Liga Árabe, en Beirut, en ausencia de Yaser Arafat, quien sigue prisionero en Ramala, y obtiene el apoyo de Estados árabes.

George W. Bush, quien se entrega a un doble juego con William Burns y Donald Rumsfeld por un lado y con Anthony Zini y Colin Powell por el otro, sabotea el plan árabe de paz. El 24 de junio de 2002, Bush se pronuncia por la creación de un Estado palestino, pero pone como condición previa la partida voluntaria del presidente Arafat y el establecimiento de una nueva dirección palestina que no esté «comprometida con el terrorismo».

Está en marcha la lógica que debe conducir al asesinato del viejo líder. Ya nada podrá detenerla.

Washington solicita inútilmente a sus socios del Cuarteto (ONU, Unión Europea, Rusia) que apoyen la partida de Arafat. Después de un atentado que ocasiona 7 muertos en Tel Aviv, el general Sharon ordena poner de nuevo bajo asedio el palacio presidencial. El ejército israelí destruye casi todo el complejo gubernamental y los dirigentes israelíes no esconden sus intenciones de acabar definitivamente con su «enemigo» Arafat. Toda la población palestina manifiesta su apoyo al viejo líder mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU vota la resolución 1435 en la que ordena a Israel poner fin inmediatamente a la operación. El ejército israelí levanta el asedio.

En Israel se organizan elecciones anticipadas, cuyo resultado refuerza el poder de Ariel Sharon. Al conformar su nuevo gabinete, Sharon declara sin ambages que va a «llevar a su término la guerra contra el terrorismo, marginar la dirección palestina y crear las condiciones para la aparición de una nueva dirección con la que será posible llegar a una paz verdadera».

Rusia y Francia urgen a Arafat a ceder posiciones para evitar lo peor. El viejo líder acepta crear un puesto de primer ministro y ponerlo en manos de una personalidad que goce de la aceptación de Tel Aviv y de Washington y que pueda conversar con ambos gobiernos para romper el aislamiento. Designa a Mahmud Abbas.

Los dos dirigentes tienen problemas para ponerse de acuerdo sobre la formación del gobierno. Abbas quiere poner las relaciones con las organizaciones de la Resistencia militar en manos del general Mohamed Dahlan, proposición que Arafat rechaza. En definitiva, deciden nombrar a Dahlan como jefe de la policía.

En todo caso, la formación del gobierno palestino no cambia nada. La decisión de matar a Arafat ya está tomada. Ese es incluso el programa oficial del nuevo gobierno de Sharon. El embajador estadounidense William Burns y el primer ministro israelí Ariel Sharon organizan un encuentro secreto con el primer ministro palestino Mahmud Abbas y con el futuro ministro del Interior, Mohamed Dhalan.

Los conspiradores se ponen de acuerdo sobre los detalles del crimen. Acuerdan asesinar simultáneamente al viejo líder y a los jefes del Hamas, para evitar que estos últimos retomen la antorcha.

El Cuarteto acoge la formación del nuevo gobierno palestino con la publicación de la «hoja de ruta». El gobierno de Sharon aprueba públicamente ese paso, pero transmite secretamente a la Casa Blanca una nota en la que expone 14 reservas que vacían la «hoja de ruta» de su contenido.

Durante 6 meses, Mahmud Abbas participa en numerosos encuentros internacionales para poner en aplicación las recomendaciones del Cuarteto y es recibido con honores en la Casa Blanca. Pero se descubre que está aceptando compromisos que van más allá de sus competencias, como la promesa –durante la cumbre de Akaba– de poner fin a la resistencia armada sin pedir nada a cambio.

El complot acaba por llegar a oídos del presidente francés Jacques Chirac, quien alerta a su homólogo ruso Vladimir Putin. Francia y Rusia proponen al presidente Arafat evacuarlo inmediatamente de Ramala y darle asilo político en el país de su elección. El viejo líder no acepta. Sabe que si sale de Palestina, nunca podrá regresar.

Para garantizar su propia seguridad, Arafat crea el cargo de consejero de seguridad nacional, que interfiere con las prerrogativas de Abbas y de Dahlan, y lo pone en manos de Jibril Rajub. La tensión alcanza su punto culminante. Abbas presenta su renuncia, y se lleva a Dahlan.

Es en ese momento que Mohammed Dahlan envía una carta al ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, documento del que se encuentra una copia en los archivos privados de Dahlan cuando este último se da a la fuga. Dahlan escribe:

«Tenga usted la seguridad de que los días de Arafat están contados. Pero déjenos acabar con él a nuestra manera, no a la de ustedes (…) cumpliré las promesas que hice ante el presidente Bush».

Yaser Arafat nombra primer ministro a Ahmed Qorei. El gobierno de Sharon responde con la adopción del principio de expulsión del presidente de la Autoridad Palestina fuera de Palestina. Los palestinos se manifiestan nuevamente a favor de su líder.

Siria pide al Consejo de Seguridad de la ONU que prohíba la expulsión de Arafat, pero Estados Unidos recurre al veto contra ese proyecto de resolución. Como represalia, los aviones israelíes sobrevuelan el palacio presidencial sirio y bombardean un antiguo campamento palestino cerca de Damasco.

En marzo de 2004, el ejército israelí asesina al jeque Ahmad Yasin, jefe espiritual del Hamas. Este asesinato puede interpretarse como el deseo de decapitar la rama musulmana de la Resistencia para que no pueda sustituir a la rama laica cuando esta sea también decapitada. En la ONU, Washington recurre al veto ante una resolución de condena contra ese crimen. Siguiendo la misma lógica, el ejército israelí asesina un mes después al jefe civil del Hamas, Abdel Aziz al-Rantisi.

Ariel Sharon viaja a Washington y da a conocer el nuevo plan de repartición de Palestina que ya viene aplicando desde hace 3 años. Insiste en que la continuidad territorial israelí exige el desmantelamiento de las colonias demasiado expuestas e indefendibles y en que las tropas israelíes se retirarán de los territorios destinados a los palestinos. Admite la existencia de un proyecto de separación de las poblaciones en entidades étnicamente homogéneas y revela todo el trazado del muro de separación. El presidente Bush le da por escrito la luz verde de Washington y agrega que, debido a «la nueva realidad [existente] en el terreno», el principio de regreso a las fronteras establecidas por la comunidad internacional es ya «irrealista».

El hecho consumado prevalece ante el derecho.

Como el Consejo de Seguridad de la ONU se niega a condenar las anexiones de territorios que se concretan con la construcción del muro de separación, la Asamblea General pone el caso en manos de la Corte de La Haya para que determine lo que establece el derecho.

En Ramala, Yaser Arafat teme que el ministro del Interior del gobierno de Qorei se haya sumado al complot y decide destituirlo. Ahmed Qormi, quien se siente rechazado, presenta su renuncia. Finalmente, Arafat deroga su decisión. Qormi y su equipo se quedan, incluyendo a los traidores.

Error fatal.

El 21 de octubre de 2004, Yaser Arafat presenta vómitos. Los médicos creen primeramente que se trata de una simple gripe. Su estado empeora rápidamente y su sistema inmunitario se debilita gravemente. A propuesta del presidente francés Jacques Chirac, Arafat acepta salir de Palestina para recibir tratamiento médico. Sabe que su vida corre peligro y que, incluso si se salva, ya no podrá volver a su tierra. En Francia, es internado en un hospital militar especializado. Los médicos no logran aislar el veneno debido a que sus asesinos le han inoculado además el retrovirus del sida, lo cual hace ilegibles todos los exámenes que se le realizan. Cae en estado de coma.

Se anuncia su muerte el 11 de noviembre de 2004, a las 3:30, hora de París. La presidencia de la República Francesa se ocupa de que en el acta de defunción se precise que el presidente de la Autoridad Palestina es una persona nacida en Jerusalén.

Al oponerse el gobierno de Sharon a que Yaser Arafat sea inhumado en Jerusalén, se realizan obsequias de nivel internacional en El Cairo y sus restos son enterrados en Ramala. Los colaboracionistas que habían conspirado con los ocupantes para matarlo no tardarán en apoderarse del poder.

(*) Periodista
 
Fecha de Publicación: 9.12.2010